Una oportunidad para construir ciudad

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OMAR ORÓSTEGUI RESTREPO / DIRECTOR BOGOTÁ CÓMO VAMOS

Si bien las demandas por vivienda, empleo, accesibilidad y seguridad han permanecido en el tiempo, hoy se suman requerimientos de bienestar urbano del siglo XXI asociados al cambio climático, la eficiencia energética, la resiliencia y la movilidad sostenible. En este contexto, cobra relevancia la discusión de la propuesta actual del Plan de Ordenamiento Territorial (POT).

Los procesos de urbanización y las nuevas dinámicas demográficas se han convertido en elementos fundamentales para definir el funcionamiento y la infraestructura de las ciudades, en aras de garantizar su sostenibilidad ambiental, promover el desarrollo económico y, sobre todo, el bienestar y la calidad de vida de sus habitantes.

Si bien las demandas por vivienda, empleo, accesibilidad y seguridad han permanecido en el tiempo, hoy se suman requerimientos de bienestar urbano del siglo XXI asociados al cambio climático, la eficiencia energética, la resiliencia y la movilidad sostenible.

En este contexto, cobra relevancia la discusión de la propuesta actual del Plan de Ordenamiento Territorial (POT). Lo que allí se apruebe será la carta de navegación para localizar y mejorar el equipamiento, la infraestructura pública y el desarrollo urbanístico de la ciudad en los próximos 12 años.

Con el fin de aportar en la transformación positiva de la ciudad, Bogotá Cómo Vamos y la Cámara de Comercio de Bogotá, en alianza con la Veeduría Distrital, la Sociedad Colombiana de Ingenieros, Fenalco, Connect Bogotá Región y la Universidad Javeriana, nos dimos a la tarea de elaborar una serie de observaciones y recomendaciones al proyecto actual de POT.

Para ello, realizamos diferentes mesas de trabajo con la participación de más de 100 expertos, entre académicos, consultores y organizaciones ciudadanas.

En temas de movilidad sostenible analizamos las metas proyectadas en infraestructura, los impactos positivos y negativos de densificar a lo largo de los corredores de transporte masivo y el efecto que puede tener en el parque automotor la expansión de la ciudad en los bordes si no se cuenta con un sistema de transporte público adecuado. Esto nos abrió la puerta a una importante consideración: crear en el POT alternativas para desestimular el uso del transporte privado y mejorar la conexión intermodal con la región.

También reflexionamos sobre la debilidad del articulado del proyecto en temas asociados a la infraestructura de soporte para biciusuarios, así como la falta de información sobre la ubicación de los parqueaderos disuasorios y los patio-taller para el transporte zonal.

En transporte de carga y logística, el sector requiere mayor atención en el POT (solo dos artículos hacen referencia al mismo) no hay mayores propuestas en temas como el abastecimiento y manejo de mercancías; horarios y estacionamientos para el cargue y descargue, según la zona; la habilitación de plataformas logísticas; el acceso a corredores de carga y vías perimetrales con la región y la distribución final en última milla.

El transporte de carga no es solo un tema de movilidad; es un tema de soporte de la ciudad, pues está asociado a la productividad económica y la competitividad.

En materia de renovación urbana, destacamos la propuesta de orientarla a lo largo de los corredores de transporte público, así como la formulación de proyectos estratégicos de ciudad como Lagos de Torca, Lagos de Tunjuelo, Ciudad Río y Ciudad Usme.

En temas de vivienda de bajo costo, la propuesta tiene los porcentajes más bajos de suelo obligatorio para VIP y VIS en tratamientos de Desarrollo y Renovación Urbana comparados con la tendencia histórica. Además, el proyecto contempla limitar la altura de VIP a máximo 6 pisos, impidiendo la formulación de proyectos de VIP o VIS mezclados con No VIS en la misma edificación.

De otro lado, destacamos en el POT el interés por la preservación y recuperación de ecosistemas críticos, el aumento de la cobertura en áreas verdes y reverdecimiento y el manejo y adecuación de suelos con condición de amenaza o riesgo. No obstante, a criterio de los expertos, hay temas por mejorar: los riesgos de vincular la estructura ecológica con el espacio público sin una estrategia clara para la sostenibilidad de la ciudad y una política de ecoeficiencia que solo se enfoca en las acciones de consumo y producción, sin generar alternativas para la sostenibilidad. Lo anterior tiene implicaciones en la gestión de escombros frente a la renovación urbana y las grandes obras de infraestructura.

En temas de ruralidad, se incluyen consideraciones importantes más allá de lo ambiental, al reconocer la necesidad de una articulación socio-funcional del espacio rural con la estructura territorial del Distrito. De allí que se valore de manera positiva la introducción del concepto de Corredores Ecológicos Rurales y un modelo de ocupación rural.

Por último, es importarte que el POT amplíe más las herramientas y estrategias para una ciudad inteligente. No hay una definición clara, aunque se contemplan varios elementos. Tanto el diseño urbano como los usos del suelo tienen una relación directa con las ciudades inteligentes.

http://www.bogotacomovamos.org