Un Millón de Mujeres de Paz pretende derrotar cultura de violencia que se ha apoderado en la sociedad y jugar un rol definitivo en el proceso de reconciliación de Colombia: Clara López

Un Millón de Mujeres de Paz pretende derrotar cultura de violencia que se ha apoderado en la sociedad y jugar un rol definitivo en el proceso de reconciliación de Colombia: Clara López

La iniciativa ciudadana Un Millón de Mujeres de Paz se integró para trabajar en el propósito de derrotar la cultura de la violencia que se ha apoderado de la sociedad colombiana y jugar un papel preponderante en la consolidación del proceso de paz, sostuvo la presidenta del Polo Democrático Alternativo, Clara López Obregón, durante el acto académico de presentación de la misma que se llevó a cabo en el Centro de Memoria, Paz y Reconciliación, este martes 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer.

En horas de la mañana, junto con sus compañeras que promueven esta iniciativa ciudadana, realizaron un acto simbólico frente a la estatua de Policarpa Salavarrieta (la Pola), en el centro de Bogotá, para significar su compromiso con las reivindicaciones de la mujer colombiana, resaltar sus luchas y ratificar su compromiso con la paz.

Respuesta para promover participación de las mujeres en la refrendación y verificación de los acuerdos de La Habana

Ante un auditorio totalmente lleno del Centro de Memoria, Paz y Reconciliación, López Obregón pronunció las siguientes palabras para presentar Un Millón de Mujeres de Paz:

Estamos hoy convocadas mujeres de todos los caminos de la vida y vertientes políticas, profesionales, amas de casa, sindicalistas, feministas, indígenas, afrodescendientes, mujeres diversas, representativas de la más amplia gama de nuestra geografía social, pero con una meta común, la construcción de paz en Colombia.

La iniciativa ciudadana, Un Millón de Mujeres de Paz, es la creación colectiva, como diría la dramaturga Patricia Ariza que hace parte del equipo impulsor, de un grupo de mujeres que crece como espuma desde cuando el 5 de febrero nos sentamos una decena a preguntarnos, qué más podemos hacer por la paz de Colombia.  Nuestra respuesta fue organizarnos para promover la participación de las mujeres en la refrendación, verificación de los acuerdos de La Habana, la exigencia de apertura de conversaciones formales con el ELN y la construcción de paz y reconciliación en la etapa posterior a la firma de los acuerdos que pongan fin al conflicto armado.

Son muchas las manos que han empezado a tejer esa red que hoy, con todas y cada una de ustedes que se suma a la iniciativa comienza a aflorar por todo Colombia y en el exterior.  Debo mencionar en primer lugar a Piedad Córdoba, impulsora de la paz en medio de la solución militar al conflicto armado y hacedora de acuerdos humanitarios; Gloria Flórez y Mariella Barragán, exsecretarias de Gobierno de Bogotá; a Ana Teresa Bernal, constructora de paz; Aída Abella, con quién hicimos una fórmula presidencial dedicada a la paz en las pasadas elecciones; Gloria Cuartas, la valiente exalcaldesa de Apartadó; Alba Luz González, dirigente del partido Conservador;  Ángela María Robledo, presidenta de la Comisión de Paz de la Cámara de Representantes; Lilia Solanos e Irma Perilla, defensoras de los derechos humanos; María Mercedes Maldonado, excandidata a la Alcaldía de Bogotá, Florence Thomas, coordinadora del Grupo Mujer y Sociedad de la Universidad Nacional y columnista del periódico El Tiempo, María José Pizarro quien acaba de ganar el premio India Catalina al mejor documental por la realización honrando la memoria de su padre, Carlos Pizarro Leóngómez y tantas más que no alcanzo a enumerar pero no por ello menos importantes en su aporte para hacer realidad la iniciativa que hoy celebramos: Un Millón de Mujeres de Paz.

Y es cada una de nosotras, al unirse a la iniciativa cuya convocatoria será leída en voz polifónica enseguida, se compromete a unir 10 mujeres más, cada una de ella con compromiso de abordar y comprometer otras diez y así completar en breve el millón y más. ¡Por la vida y por la paz Un Millón y muchas más! Mientras estamos aquí reunidas, grupos de mujeres hacen lo propio en lugares insospechados. Hoy en Barcelona, por ejemplo, Un millón de mujeres echó andar la semilla desde la Plaza Universitat de esa ciudad. Hemos recibido mensajes de todas partes lo que nos indica que hemos emprendido el camino correcto: en pluralidad, horizontalidad y sororidad, ponernos la camiseta de la paz de manera activa, altiva y contundente.

Todas las que estamos aquí recordamos muy bien que la sola mención de estar de acuerdo con la solución política negociada al conflicto armado era suficiente para ser catalogadas de castrocomunistas. Pues hoy ese propósito se ha convertido en una política de Estado y en la bandera amplios sectores de la sociedad colombiana. Con todo es necesario advertir que hay sectores de la extrema derecha que conspiran diariamente contra el proceso de paz. Son serios los peligros que todavía, en estas fechas tan próximas la firma de los acuerdos, que se ciernen sobre el proceso.

Nosotras sin diferenciación partidista también tenemos nuestros planes y nuestras propuestas para la etapa posterior a los acuerdos. Queremos derrotar la cultura de la violencia que se ha apoderado de nuestra sociedad, queremos darle un tate quieto al proceso de descomposición que se manifiesta en niveles alarmantes de violencia.

Por cierto, la prensa de hoy publica hoy unas estadísticas macabras de la violencia contra las mujeres y de la incapacidad del Estado de ponerle freno.  El sistema de vigilancia en salud pública de violencia de genero del Instituto Nacional de Salud documenta 73.914 casos de violencia de género en el año 2015, el 83% de ellos contra mujeres. Medicina Legal, por su parte, reporta 800 feminicidios en Bogotá entre 2010 y 2015. Solo 588 merecieron apertura de proceso en la Fiscalía y aun cuando el lugar del homicidio fue la propia residencia de la mujer en 245 de los casos, esta información tampoco pareciera suficiente para facilitar las investigaciones pues solo 21 homicidios han terminado en condena.

Pero no solo la violencia de género, sino que el conflicto armado se ha ensañado contra la población civil. De los 220 mil muertos reconocidos por la Comisión de Memoria Histórica, 40 mil fueron en combate y los 180 mil restantes en población protegida. 7 millones de desplazados y desplazadas, el 70% mujeres y niños, 6 millones de hectáreas arrebatadas. Llegó la hora de cerrar la fábrica de víctimas y ponernos a construir la paz y la reconciliación.

Este colectivo está llamado a jugar un papel muy importante en la culminación del proceso de paz. Sin lugar a dudas un millón de mujeres de paz estarán en capacidad de mover 10 millones a las urnas para un sí a la Paz. Manos a la obra. Arriba la esperanza, el futuro nos pertenece.

Centro Memoria, Paz y Reconciliación, Bogotá, marzo 8 de 2016.

CLO-Mujeres1